Nunca Les Digas A Los Macos Que Iran Al Cielo!

Yendo al Cielo

 

“Ninguno de los Macos creen que irán al cielo, y eso me encanta.” Como cita de misionero quizás necesite más claridad, así que no lo suba al Facebook aun, por favor.

Pero es cierto. Según sus propias palabras, los Macos no irán al cielo cuando mueren. Hasta me han corregido cuando les he dicho que sí irán.

Quizás te preguntes: —¿Y eso? ¿A caso los Macos no creen que Jesucristo murió en la cruz pagando por sus pecados, y que así abrió el paso para que pasen la eternidad en el cielo?—

Pues sí, están bastante claros en ese punto. Sin embargo, siguen insistiendo en que no irán al cielo. Ya hasta yo estoy dudando que iré al cielo.

Pero no te preocupes. No nos hemos tirado al pozo de apostasía, sino al lodo de la semántica. Resulta que el idioma Maco requiere especificidad en áreas las cuales el español no requiere.

Por ejemplo, los Macos siempre tienen que tener en cuenta si están yendo o regresando. Es una distinción importante que su idioma exige, y a la vez refleja la mentalidad Maco. Su hogar siempre es el punto de referencia el cual dicta cuál palabra se debe usar. Un Maco que anda hacia su hogar jamás diría que va a casa, sino que está regresando a casa. Ha estado afuera, y ahora está regresando.

Así que los Macos nunca van a casa. Y es por eso que nunca dicen que van al cielo. Su disposición es que REGRESARAN en vez de IR al cielo cuando mueren. El cielo ya es su hogar, aun mientras en la tierra. Y cuando les hablo de nuestra esperanza de ir al cielo, casi siempre alguno me corrige con delicadeza, diciéndome: —Sí, Dawi. Nuestro regreso al cielo.—

Bien sea si consideras que irás al cielo o regresaras al cielo, igual implica felicidad eterna para ti. Pero cuánto más enriquecidas nuestras vidas aquí en la tierra si mantuviéramos esa perspectiva de los Macos, del cielo como nuestro verdadero hogar.

 

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Never Tell the Macos They’re Going to Heaven

 

“None of the Macos believe they’re going to heaven, and I think that’s great.” As No Going to Heavenmissionary quotes go, this one may need some work, so please don’t post it on Facebook just yet.

But it’s true. According to their own words, they’re not going to heaven when they die. They’ve even corrected me when I’ve suggested they will.

“But,” you might ask, “don’t they believe that Jesus died on the cross for their sins, providing the way for them to spend eternity in heaven when they die?”

Yes, they are quite clear on that. But still they insist that they’re not going to heaven. And I’m beginning to think that I won’t go, either.

But don’t worry. We’ve not toppled into the pit of apostasy, merely into the slime pit of semantics. You see, the Maco language requires precision in areas that English does not.

For instance, the Maco people must always specify whether they’re going, or returning. It’s an important distinction that is built not only into their language but into their mindset. Home is always the point of reference that determines which word to use. When a Maco person is homeward bound, they would never say they’re going home; they would say they’re returning home. They went away, and now they’re returning.

So a Maco never goes home. Which is why the Macos never say they’re going to heaven when they die. Their mindset is that they will RETURN to heaven, not GO there. Heaven is already their home, even while on this earth.

When I happen to carelessly mention the hope of going to heaven, someone invariably corrects me in the typically polite Maco way by saying, “Yes, Dawi. Our return to heaven.”

Whether you believe you’re going to heaven or returning there, either one means a happy ending. But how much richer this life on earth would be if we were to maintain the Maco perspective of heaven as our home.

Davey and Marie

 

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Fuegos Artificiales Celestiales

 

****  BUENOS PROPÓSITOS PARA EL AÑO NUEVO  ****

(enero 2013)

Durante el mes de diciembre mirábamos por nuestro balcón y veíamos una enorme cruz alumbrada en una montaña distante. Y casi todas las noches hubo fuegos artificiales. El mes entero fue una gran celebración.

No era que la cuidad celebraba con nosotros la alegría de haber terminado la traducción del Nuevo Testamento al idioma Maco. Pero nos placía pensar que de alguna manera sí. Y nos imaginábamos que quizás en el cielo también se regocijaba al igual y tiraban unos fuegos artificiales marcando el hecho.

Como en tantas ocasiones atrás, un pequeño grupo de Macos hizo el largo recorrido de la selva mientras que un consultor de traducción de la Biblia viajó hacia este país para reunirse con los dos traductores principales de nuestro equipo: Felicia y Bruce. Después de 10 días juntos terminaron de asesorar las tres epístolas de Juan y también Santiago. Así fue que en la primera semana de diciembre nuestro equipo le puso los toques finales a las epístolas de Juan y a la de Santiago. ¡Que comiencen los fuegos artificiales!

A pesar de ser un gran logro, ninguno de nosotros estamos rompiendo la champaña todavía (bueno quizás brincando y dándonos unas palmadas de felicitaciones). Aunque todos los libros del Nuevo Testamento han sido traducidos y chequeados queda mucho por delante para que un Nuevo Testamento físico llegue a las manos ansiosas de los Macos.

Nosotros raramente hacemos buenos propósitos para el año nuevo. Pero este año es un caso especial. Este año es para cuadrar todos los libros del Nuevo Testamento en un solo documento e imprimirlo para que los Macos al fin tengan el Nuevo Testamento completo en su propio idioma. Con esta meta en mente, aquí presentamos nuestros Buenos Propósitos para el Año Nuevo:

  • Desarrollar una concordancia para la terminología espiritual de la traducción. Esto nos ayudará rastrear y analizar el vocabulario para asegurar que se está transfiriendo el mismo sentido de nuestra Biblia a la de los Macos. Es un proceso bastante lento y tedioso.
  • Corregir las pruebas de imprenta varias veces para:
  1. normalizar la terminología
  2. revisar y corregir la ortografía
  3. asegurar que cada versículo y su referencia, cada comilla y puntita esté en su preciso e indicado lugar
  • Conseguir cómo imprimir las copias del Nuevo Testamento a un costo razonable.
  • Comenzar el proceso de recaudar los fondos para cubrir los gastos de la imprenta y flete para que las Biblias lleguen a los Macos.
  • Empezar a planificar una ceremonia especial para oficialmente presentar el Nuevo Testamento a los Macos.
  • Planificar la logística de hacer llegar las copias del Nuevo Testamento hasta la selva.
  • Hacer ejercicio con más regularidad.

 

Y por supuesto, seguiremos simultáneamente traduciendo más del Antiguo Testamento y desarrollando lecciones Bíblicas para la iglesia Maco.

Favor de recordarnos a nosotros y a nuestro equipo en oración durante este año mientras procuramos cumplir estas metas para una Biblia Tribal. Quién sabe qué será la celebración de los fuegos artificiales de diciembre 2013.

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FIREWORKS IN HEAVEN

 

During the month of December we were able to look out our apartment window and see an enormous illuminated cross on a mountain to the east. And almost every night fireworks flashed, sparkled, and boomed. The entire month was one giant celebration.

No, the city wasn’t celebrating with us the completion of the New Testament into the Maco language, but you can’t really blame us for looking at it that way, right? We wondered if perhaps fireworks were going off in heaven as well.

During the first week of December our team put the finishing touches on the epistles of John and James. Like so many times before over the past years, a small group of Macos made their way out of the jungle while a Bible translation consultant traveled into the country to rendezvous with the two primary translators on our team: Phyllis and Bruce. Ten days later the quality control evaluation of 1-3 John and James was completed. Cue the fireworks.

While this is indeed a real milestone, none of us are breaking out the bubbly just yet (but jumping up and down and slapping a few high fives might be appropriate). Though all the New Testament books have now been translated and checked, there’s still much to be done to get the completed New Testament printed and into the hands of the Maco people.

We don’t often make New Year’s resolutions, but this year is special. It’s to be a year centered around the task of compiling all the translated New Testament books into a single manuscript so the Macos can finally have the complete New Testament in their own language.  With that in mind (and because it’s kinda fun to say “tribal Bible”), we present our TRIBAL BIBLE NEW YEAR’S RESOLUTIONS.

  • Develop a concordance for the spiritual terminology used in the translation. This will help us track and analyze the vocabulary we’re using, and assure we’re transferring the same meaning from the source language to the target language. We like to call this process of creating a concordance “T-D-US.”
  • Proofread the entire NT manuscript several times over in order to:
  1. regularize terminology
  2. check spelling
  3. make sure every last verse reference, jot and tittle is in its proper place.
  • Find a commercial printer who will be able to produce the physical copies of the New Testament Bible at a reasonable cost.
  • Begin the process of raising funds to help cover the cost of printing and shipping the Bibles.
  • Start planning a special ceremony in which the Macos will officially be presented with copies of the Maco New Testament.
  • Plan the logistics of getting the New Testament copies into the jungle and into the eager Maco hands.
  • Exercise more regularly.

 

And of course, we will simultaneously be translating more of the Old Testament and developing Bible lessons for the Maco church.

So please be remembering us and our team throughout this year as we endeavor to fulfill these Tribal Bible New Year’s Resolutions. Who knows what the fireworks of December 2013 will be celebrating?

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Missionary Rant: Why Trees Aren’t Boats

 

Rarely am I tempted to snatch up a banner, climb upon my hobby-horse and charge into battle. Though I claim Scottish ancestry, I’m no Wallace.

That said, I do occasionally happen upon a cause that so overpowers my aversion to conflict that off I go, tottering precariously upon my dubious steed.

What nefarious windmill has propelled me to such action today? ‘Tis nothing less than the misuse and abuse of the word “missionary.”

“Everyone should be a missionary” is a phrase commonly heard in Christian circles.

“So,” the person says to the others gathered around, “you don’t have to go to Africa or to the Amazon jungle to be a missionary. We should all be missionaries right here where we’re planted.”

At which point they turn to me and say, “Isn’t that right?”

In such gatherings I am impervious to the call to battle, so I smile weakly, nod my head and say, “Yes.” And with that one word I strengthen the cause of those who would equate “sharing your faith” with “being a missionary.”

Go to the dictionary and you will find various definitions of “missionary,” ranging from proselytizing, to being sent out of your home country on a mission.

Personally, I think it means being a boat.

Tribal people often make their own canoes. They chop down a perfectly good tree, hollow out a groove down the length of it, then stretch it and carve it into shape. They put it into the water and paddle away.

What once was a tree has now become a boat, an instrument to be used for a defined purpose. That’s what a missionary is. A missionary is someone who used to be a tree but now is a boat. It involves a change of identity and purpose.

When we share our faith, or in other ways reach out to those around us during the course of our normal day, that’s not being a missionary; it’s being a caring Christian. The majority of Christendom is a forest of trees standing strong and tall in their place, providing food, shelter, and oxygen to the world around them. A few of those trees will be chopped down, hollowed out, and become boats.

So let’s eschew (bless me) the temptation to say that everybody should be a missionary. Why dilute the meaning of being a Christian by implying that only missionaries share their faith? Let’s all be noble trees, and yet be prepared at any moment to feel the bite of the axe.

Have you ever heard someone say that all Christians should be missionaries? Have you said those words yourself? Do you think this post makes a mountain out of a mole hill?

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